Cata de vodkas

Cata de vodkas

De igual forma que hace un tiempo publiquè una cada de rones premium (la pueden ver haciendo click aquì), ahora llegò el turno del Vodka. Un grupo de amigos y colegas nos juntamos para degustar, conocer y aprender sobre esta bebida. Para la cata de vodkas es importante recordar que a mayor calidad màs neutra serà la bebida, es decir que no tendrà tantos matices o al menos estos seràn mucho màs sutiles. Por lo que puede gustar màs un vodka que no tenga tanto trabajo detràs.

Primero y aunque parezca obvio, definamos què es el vodka y cuàl es su origen. Ante la imposibilidad de plantar vides en latitudes muy frìas, màs el hecho de que la cerveza y el vino se congelaban en los paìses nòrdicos, èstos se las ingeniaron para tener una bebida que los ayudara con el frìo y las largas noches polares. Reyes de la adaptaciòn, los habitantes de las zonas nòrdicas utilizaron los productos agrìcolas màs baratos y abundantes con los que contaban, como el trigo, maìz, papas o lo que fuere. Se destila el fermentado de cualquiera de estos productos, se filtra y se reduce mediante la adiciòn de agua potable.

Mucha gente piensa que la palabra “vodka” (en ruso es femenino, “la vodka”), al provenir de “vodà”, cuyo significado es agua, marcaba las caracterìsticas intrìnsecas de esta bebida: incolora, inolora e ìnsipida. Eso es en parte verdad. Sì tienen la misma raìz ambas palabras pero ese tèrmino cambiò de significado a lo largo del tiempo. Al comienzo su significado era “vino”, pero hubo que esperar hasta los siglos XIX y XX para que se empezara a designar a las bebidas alcohòlicas de alta graduaciòn producto de la fermentaciòn de granos o papas como la conocemos hoy.

¿Por què el vodka tiene 40 grados de alcohol? Con respecto a este punto hay dos teorìas. Una de ellas maneja como responsable a Dmitri Mendelèyev, conocido por haber ordenado los elementos quìmicos en una tabla, segùn su número atómico (número de protones), su configuración de electrones y sus propiedades químicas. Se trata de la tabla perìodica de los elementos, pero no es por esto que Mendelèyev està aquì. Su disertaciòn llamada “sobre las combinaciones de agua y alcohol” le otorgò el tìtulo en Doctor en Ciencias en el año 1865. Casi 30 años despuès, siendo director de la Oficina de Pesos y Medidas, tuvo a su cargo el determinar los estàndares de producciòn y calidad del vodka, entre otros alimentos. Allì recurriò a sus estudios para determinar que 40 grados de alcohol era el volumen perfecto (algunas fuentes hablan de que sus estudios dieron 38 grados como equilibrio y que 40 fue la opciòn para hacer màs fàcil la rotulaciòn y el control fiscal). Mendelèyev descubriò que en ese valor el proceso exotèrmico, es decir, la liberaciòn de calor al mezclar alcohol y agua se haga imperceptible o mìnima y asì se mantenga al màximo el sabor de la bebida.

Otras fuentes tiran abajo esa teorìa ya que el estàndar de 40 grados de alcohol se estableciò en 1843, cuando Mendelèyev tenìa nueve años de edad y que lo que èl hizo fue confirmarlo cuando se transformò en director de la Oficina de Pesos y Medidas. Sea como fuere, es èl quien le brinda un marco teòrico a la ley y gracias a quien los vodkas y tantas otras bebidas alcohòlicas hoy tienen un porcentaje de 40 grados de alcohol en su composiciòn.

Un ùltimo dato antes de pasar a la cata. ¿De dònde es originario el vodka? A fines de los setentas Polonia afirmaba que el vodka se conocìa dentro de las fronteras del Reino de Polonia mucho antes que su apariciòn en el Imperio Ruso. Sin embargo no hay historiador que haya podido avalar esto y sì lo contrario, confirmando la presencia de esta bebida en Moscovia en el siglo XV, mientras que en el Reino de Polonia no hay prueba alguna que se produjera antes de un siglo y medio despuès que en el Imperio Ruso.*

La cata fue a ciegas y contò con dos etapas. En la primera se probaron los cuatro vodkas solos, y luego se les agregò agua tònica para observar las diferencias entre cada una de las bebidas al momento de combinarlas. La temperatura de servicio fue muy frìa, controlando asì que el alcohol no fuera muy invasivo. Luego entre los cuatro presentes: Richard Ausàn, Antonella de Ambroggi, Fabiana Camargo y yo compartimos nuestras impresiones.

Vodka Smirnoff. Procedencia: Reino Unido. El color es igual en todos los casos: traslùcido, cristalino y limpio. Pero a nivel visual lo que cambia es el comportamiento en la copa, es decir la formaciòn o no de làgrimas. En este caso casi no formaba làgrimas y caìa ràpidamente. En nariz el alcohol estaba muy presente y se podìan sentir tonos de manzana, anìs, vainilla e hinojo. En boca se repetìa el anìs y era quemante, especialmente al tragarlo, dejando una sensaciòn algo agresiva al beberlo solo.

Vodka Finlandia. Procedencia: Finlandia. En copa las làgrimas ya quedaban marcadas y caìan lentamente. En nariz se presentaba màs dulce y menos alcohòlico que el primero. Habìa notas a hierbas aromàticas, limòn, càscara de naranja confitada, algo azucarado. En boca se remarcaba lo cìtrico y era bastante menos quemante que el anterior, dejando un divertido picor en la lengua con reminiscencias especiadas.

Vodka Stolichnaya. Origen: Rusia. En la copa formaba finas làgrimas que tardaban en caer, prometiendo màs estructura que los dos anteriores. El alcohol era apenas perceptible en nariz, donde afloraban aromas a cereales como la cebada y el trigo, junto con dejos de anìs. En boca es untuoso, bastante neutro y con un leve sabor a cereales. En la garganta el alcohol es casi imperceptible y en boca se mantiene presente durante varios segundos, dejando una sensaciòn càlida y agradable.

Vodka Josè Ignacio. Origen: Estados Unidos. En la copa se comporta similar al vodka anterior, con muchas làgrimas diminutas que demoran en caer. En nariz el alcohol es sutil y se une a notas florales y dejos herbàceos muy leves, junto a alguna nota dulce. En boca es amplio, con sabores herbàceos. Apenas se siente su paso por la garganta y deja en la boca un punzor agradable e interesante que dura varios segundos.

Los favoritismos se repartieron, dos mencionamos al vodka Josè Ignacio como el favorito de la noche y dos al vodka Stolichnaya. A la hora de la combinaciòn con agua tònica, el fin era ver si variaban realmente en algo las mezclas, y claramente fue asì. En el caso del vodka Finalndia, era esta bebida la que invadìa la combinaciòn. Con respecto al vodka Stolichnaya, era la tònica quien dominaba el trago. Tanto en el caso de Smirnoff como Josè Ignacio la mezcla fue bastante equilibrada, a pesar que en el primer caso el alcohol al probarlo solo era dominante y en el segundo extremadamente sutil.

* El historiador Viliam Pojliobkin tardò años en investigar y confirmar que el vodka se tomaba en Moscovia en el siglo XV, mientras que Polonia no pudo probar que el vodka local (gorzałka) se produjera antes de mediados del siglo XVI. Fuente: https://rusopedia.rt.com/cocina/bebidas/issue_14.html