Brindando con un Arrullo (by Lìber Pisciottano)

Brindando con un Arrullo (by Lìber Pisciottano)

Mañana a la noche ya serà Noche Buena. Como quien no quiere la cosa va terminando el año. Momento de hacer un anàlisis del año y proyectar para el siguiente. Obviamente que siempre brindando, por lo logrado y tambièn por lo que se vendrà. Hoy comparto con ustedes otra nota de cata para estas fiestas (o cualquier ocasiòn que quieran celebrar), esta vez de la mano de un amigo y colega y tres cuartos, ya que es Sommelier y tiene hechas las tres cuartas partes de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicaciòn.

Liber Pisciottano es bartender ademàs de Sommelier, dos pasiones que une en Montevideo Wine Experience ofreciendo varios tragos con el vino como ingrediente, pero no nos desviemos y vayamos al vino de hoy. El espumoso que eligiò para compartir fue el Arrullo de Bodega Almacèn Los Nadies (la foto que ilustra este artìculo la tomè prestada de la pàgina de Facebook de Los Nadies, a la que pueden acceder haciendo click aquì). Dejo con ustedes entonces los comentarios de Lìber sobre este espumoso.

Es difícil describir este espumoso sin quedarse corto con los adjetivos, debido a sus particularidades tècnicas así como las de las manos que lo hacen.

Este espumoso mètodo champenoise, elaborado 100% con uvas Chardonnay, es algo raro de encontrar en nuestra viticultura por varias razones. La primera estrictamente matemàtica ya que sòlo se elaboraron 400 botellas, otra de ellas es quien lo elabora, Manuel Filgueiras, experimentado, un poco loco, pero con mucho conocimiento y pasiòn. Se arriesga a dejar este vino descansando sobre sus lìas por tres años y verdaderamente le valiò la pena el riesgo, es un espumoso muy peculiar, diferente a otros que podemos encontrar en el mercado local. Otra de las razones que lo hace peculiar es que el proceso de elaboraciòn se lleva a cabo de forma artesanal y en familia.

Arrullo es un espumoso Brut Nature, de color oro pàlido, con reflejos en el mismo tono, sus burbujas pequeñas, suben de forma muy ordenada en la copa.

Sus aromas, reflejan el cuidado que recibiò este vino. Aparecen notas de miel, almendras tostadas y cedròn, cualquier cosa que pueda agregar quien escribe en este aspecto serìa hacer una moña de màs. Las cosas que màs nos gustan brillan màs por sì solas que por los adornos que uno pueda colocarle encima (aparte como siempre digo, hay muchos que tienen màs talento que yo para esto de descubrir aromas).

En la boca continùa deslumbrando, entra seco, su acidez es balanceada con una intensidad media. A pesar de su frescura, llena la boca, aparecen allì notas de manzana madura, miel y las almendras no faltan a la cita. Su final es largo mantenièndose en la boca por unos cuantos segundos.

Pensando en el acompañamiento ideal para este espumoso, hablè con un cocinero amigo (Roberto Conio) que comparte la admiraciòn por los vinos de Manuel. Yo pensaba en unos tiraditos de atùn que ya habìa probado con este espumoso, èl me respondiò que serìa mejor y màs fàcil de conseguir, el maridaje con lenguado. Como no es de mi gusto hablar de cosas que no probè y gracias a la generosidad de Nicolàs Cappellini y Roberto, abrimos una botella junto a unos tiraditos de lenguado, con mix de pimientas encima y unos tomates cherry bien maduros que le daban el toque justo de acidez y dulzor que precisaba este maridaje. Asì que no dejen de probrar esta versiòn, donde la armonìa es impresionante. Si pueden hacerlo en compañìa de amigos es aùn mejor (doy fe de eso). La experiencia fue maravillosa.

Otras posibilidades de maridaje: en el postre, lemon pie con un merengue italiano bien quemadito. En la entrada o la picada, les sugiero hacerlo con unos frutos secos tostados al azafràn. Recomiendo servirlo a 10 grados, acompañado de gente querida. No esperen al 2020 (fecha estimada para la pròxima ediciòn de este vino) para probar lo que pueden probar ahora.

A Lìber Pisciottano lo encuentran en Montevideo Wine Experience, ahì en la Rambla 25 de Agosto, en el edificio del Mercado del Puerto. Si van podràn disfrutar de una (o varias) copa de vino, tragos especiales y por sobre todas las cosas, de un servicio realizado con mucho profesionalismo y mucha pasiòn.

Ya sea que brinden con este u otro espumoso, brinden con pasiòn pero con cautela. Año tras año hay uruguayos que brindan el 24 y no vuelven a hacerlo a fin de año. Màs allà de las multas, si tomàs no manejes, si manejàs, no tomes… Salud!