Malbec Reserva 2011, Bodega Durigutti

Malbec Reserva 2011, Bodega Durigutti

Hace unos dìas hablè del Cabernet Franc de esta bodega en el artìculo que pueden visitar haciendo click aquì, pero hoy toca el turno del cepaje insignia de la vecina orilla, el Malbec. Esta uva se adaptò perfectamente al terroir argentino, presentando exponentes de enorme calidad tanto en la Patagonia, como en Salta y Mendoza, de donde es oriunda la bodega Durigutti.

Para ser màs precisos aùn, este vino proviene del Valle de Uco y de Lujàn de Cuyo. A pesar de ser un corte, la legislaciòn argentina (con la nuestra pasa lo mismo) permite ponerle el nombre de la uva dominante siempre y cuando el porcentaje sea mayor al 85%. En este caso es un 98% Malbec asì que no necesita explicar el 2% restante, que de todas formas les comento que se trata de Cabernet Sauvginon.

El Malbec Reserva 2011 Durigutti se presenta en copa como todo Malbec que se aprecie de tal, de color pùrpura bien oscuro, casi negro, recordando a la càscara de las ciruelas, con ribetes violàceos. Al moverlo promete estructura formando una fina lìnea que se desintegra lentamente en varias làgrimas, mientras tiñe por dentro la copa.

En nariz se presenta con gran equilibrio entre las notas propias de la variedad y las provenientes de sus 16 meses en barrica francesa. Aparecen ciruelas, cerezas y frambuesas, para luego dejar paso a un claro tono làcteo, como manteca, gracias a su fermentaciòn malolàctica. Tambièn hay un leve dejo picante, quizàs originado en ese pequeño porcentaje de Cabernet Sauvignon. Despuès es el turno de los descriptores originados en la crianza, con notas a cafè, vainilla y pan tostado. Por ùltimo se suman aromas especiados para redondear la experiencia.

En boca tiene un ataque apenas dulce que se neutraliza ràpidamente gracias a su marcada acidez. De sabor intenso a frutos muy maduros y tonos picantes, otorga taninos bien redondeados y buena estructura. El retrogusto que permanece en el paladar durante varios segundos recuerda al pan tostado y la ciruela.

No està filtrado asì que se puede encontrar algùn sedimento. Lo ideal serìa trasvasarlo, pero si no cuentan con un decanter para ello, recomiendo servirlo con cuidado. Lo ideal para los vinos con sedimentos es tenerlos en posiciòn vertical varias horas antes de servirlo. Si sabemos que cenaremos con èl, podemos dejarlo en dicha posiciòn al salir al trabajo.

Irà de la mano con unas brochettes de carne vacuna, pollo, panceta, cebolla, morròn y ciruelas. Si no quiere complicarse àbralo junto a unas empanadas de carne cortada a cuchillo, pasas, tomillo y romero.

¡Salud!