Mèthode Champenoise de Viña Edèn, by Antonella de Ambroggi

Mèthode Champenoise de Viña Edèn, by Antonella de Ambroggi

Quedan monedas para terminar este año, pero no por eso pocas razones para brindar. El estar junto a los seres queridos es un motivo màs que suficiente para brindar, al igual que tener salud, un techo y todas esas cosas que muchas veces no valoramos o damos por hechas.

Desde la frìa pero hermosa Bruselas, meca de la cerveza, los waffles y las papas fritas, sigo compartiendo con ustedes notas de cata de espumosos nacionales brindadas por colegas y amigos que se encuentran por allà. En este caso quien me brindò su ayuda fue la gran Antonella de Ambroggi, quien irrumpiò en el rubro ràpidamente gracias a su personalidad y sobre todo a su profesionalismo. Una persona inquieta por descubrir, conocer y lo màs importante, compartir.

El espumoso que eligiò es de una bodega con similares caracterìsticas, que tardo muy poco en hacerse notar gracias a la calidad de sus productos. Estoy hablando de Viña Edèn y su espumoso Mèthode Champenoise. Aquì les dejo las impresiones de Antonella sobre este vino, las cuales al ser escritas no se les deberìa asignar un tono, pero cuando las leo me es imposible no pensar en la pasiòn que Antonella pone al describir un vino o cualquier otra cosa, moviendo sus manos y enfatizando en cada palabra. La foto que ilustra esta nota de cata la tomè prestada de la pàgina web de la bodega.

Hace unos dìas tuve el gusto de encontrarme con el Mèthode Champenoise de Viña Edèn, bodega que ha sabido captar mi atenciòn con sus primeros cuatro vinos. Antes de hablar del vino, voy a destacar la hermosa botella en la cual està contenido. Un diseño realizado por el estudio I+D, donde se grabò directamente el vidrio de la botella y que vale destacar dentro de las piezas de diseño en las gòndolas nacionales.

Este espumoso 2016 compuesto de 85% Chardonnay y 15% Pinot Noir, utilizò el mosto flor cuvèe para iniciar su vino base de una excelente acidez en ambas cepas. La toma de espuma comenzò en mayo, donde permaneciò sobre sus borras durante casi siete meses, reposando en la cava de piedra de Cerro Negro en Valle Edèn a muy baja temperatura. Se realizò el desgüelle de pocas botellas, que son las que hemos podido apreciar. El resto aùn descansa en la cava de piedra.

El vino se comporta vibrante, casi como un adolescente, con ganas de salir y expresar su potencial. Sus burbujas son constantes, finas y duraderas. Apenas servido, se sienten aromas a levadura fresca y la presencia del Chardonnay lo envuelve en frutas blancas frescas, asì como una hermosa presencia mineral tìpica de esta variedad en la bodega (suelos escasos en materia orgànica e influencia de vientos oceànicos frescos). Podemos sentir a su vez al Pinot Noir, con aromas a pequeñas frutas rojas tambièn en estado fresco, generando la estructura para que en boca el vino nos atrape.

Su frescura y nerviosismo, me generan una sensaciòn altamente agradable y porquè no, desafiante. Bien digo desafiante, porque es una lucha entre la fuerza adolescente y la elegancia. Una combinaciòn perfecta para el deleite de nuestro paladar.

Invito a probar este Brut Nature en las cenas veraniegas de este nuevo año que comienza, y si la experiencia es sushi mediante, apuesto serà sublime.

En lo personal no tuve la oportunidad de probar este vino, aunque en la bodega allà por febrero probè el vino base de Chardonnay y realmente era chispeante la acidez que brindaba, por lo que no dudo que se haya convertido en un espumoso a tener en cuenta. Màs todavìa si lo prueban en la bodega propiamente dicha, que segùn he visto las fotos, quedo aun màs hermosa que lo que proyectaban los diseños.

A Antonella la encuentran por muchos lados, haciendo catas diferentes a lo acostumbrado, representando vinos uruguayos en San Pablo y en Por Placer, los jueves a las 21 horas en El Espectador, entre tantas otras cosas copadas que hace.

Ya sea que brindemos con este espumoso o cualquier otra bebida, hagàmoslo con alegrìa pero con responsabilidad. Puede cansar el insistir con esto, pero lo seguirè haciendo hasta que sea necesario. La multa se paga, la libreta se recupera, pero la vida no. Para seguir brindando por estar todos juntos, tenemos que seguir estando todos juntos. Parece tonto, pero la realidad año tras año nos dice que no està de màs insistir. Salud!!