Skip to content Skip to footer

No hay dudas que esta uva gallega encontró su segundo hogar en nuestro país, no sólo desde un punto de vista comercial, ya que ahora casi todas las bodegas están haciendo Albariño, sino, y mucho más importante, desde un punto de vista cualitativo.

Este Albariño de Pizzorno nos entrega plácidamente aromas frescos como pomelo amarillo, lima y limón junto a manzana verde, prometiendo acidez. Se suman frutas más dulces como el durazno y damasco, unto a tonos minerales y herbáceos. Flores blancas en el fondo nos llevan a una tarde de verano en la bodega Pizzorno. Hay también aromas de la barrica como café, tostado, vainilla y crema de capuchino.

En boca está marcada su mineralidad y su acidez, equilibradas por las notas de frutas blancas y durazno, junto a unos tonos tropicales que recuerdan el maracuyá, sumando complejidad y frescura a la experiencia.

Para tomar en el aperitivo o para acompañar unas pechugas de pollo a la plancha o una ensalada que combine frutas frescas con algo ácido como una vinagreta y algo levemente amargo como endivias.

Deja un comentario