Un rosado que cambiará los preconceptos del más contrario a estos vinos. Un gran rosado de Pinot Noir que sorprende por su acidez muy bien lograda. En aromas frutas rojas casi verdes, muy ácidas, toques minerales que nos llevan directo a las sierras cerca del mar en Maldonado, disfrutando de la brisa del sur.
En boca la frescura es irrefutable, sabores a frutillas maceradas, frambuesas, sal y cera de abeja.
Un gran rosado para disfrutar tanto en su formato de 75 cl como en su magnum. Celebro que una bodega se juegue por este formato para un vino rosado de calidad.
Acompañar todo lo que venga del mar con este vino, disfrutando de ver el horizonte a través de la copa medio llena.
